Nuevo ciclo de estudios 2026 y un 2025 que pasó.

Un nuevo ciclo de estudios comienza en Argentina como en otros países del continente.

¿Qué tiene de distinto un ciclo de otro?

Lo distinto está en las personas, en su crecimiento, en su madurez y en su estupidéz.

La respuesta no es única y puede depender de los protagonistas: las personas.

No hay que pensar en la cantidad de personas, se debe pensar en singular: «la persona».

Una persona vive para vivir en sociedad, siendo para ello necesario ser formada (en su interior) y capacitada (para desarrollarse en habilidades) para tal fin.

Dos preámbulos al corto desarrollo:

Antes que nada no hay que dejarse engañar; la educación no es una historia o sucesión de hechos -aunque a veces aparece cada individuo que no sabemos si estamos frente a un documental, una comedia, ciencia ficción o un drama- y tampoco es una parte de un sistema político.

Como segundo preámbulo, tampoco es pensar en lo formativo como laical o religioso. Hay entidades que son un desastre tanto de un lado como de otro y en otros casos el «pertenecer» no es garantía de fidelidad a los principios.

Desde lo básico, sin entrar en definiciones de grandes escritos -podría hacerlo pero no es la finalidad- la clave está en interpretar el significado / consecuencias de la palabra en la acción.

Educación es lo importante dentro de una familia a quien le importe sus hijos.

Educación es dejar de lado el área de confort, las responsabilidades sociales y laborales, para dar el espacio que se merece a futuro de los hijos.

Educación es el resultado de amar y dejarse o sentirse «ser amado».

La pregunta inicial nos presenta que un ciclo es diferente a otro pasado y sugiere que será distinto a un ciclo futuro. Considero que los ciclos, regularmente de un año calendario, son iguales y lo que cambian son las personas.

Retomando la idea «Lo distinto está en las personas, en su crecimiento, en su madurez y en su estupidéz».

Un ciclo lectivo es un período de tiempo donde «una familia» utiliza el mismo para complementar la educación de su casa, de la familia, para abordar la importancia de lo social, el compartir, y otros beneficios de convivir en comunidad.

Una familia «no entrega» a una institución a un miembro para que esa institución elegida lo eduque plenamente. «No entrega», facilita las condiciones para complementar la educación familiar en lo concerniente a «vivir en sociedad».

Los padres, conscientes de su rol de educadores, eligen la institución adecuada para complementar y no para entregarle la educación de un hijo.

A veces nos encontramos que la elección de las instituciones se hace por trayectorias en el tiempo o servicios que se prestan. También se realizan por «pertenecer a un determinado círculo social» o conveniencia de pagos de cuotas.

El nuevo ciclo educativo comienza y unas buenas preguntas para hacerse en familia son:

¿qué valores nos llevan a elegir tal o cual institución de cero o nuevamente?

¿las instituciones cumplen con todos los criterios, normativas – no solo edilicias- frente a sus idearios o propuestas educativas a la comunidad «familia»?

¿las instituciones se adecúan al marketing social o persevera en sus ideales de formación y adecua a las necesidades futuras de capacitación?

¿como familia se acompaña o se envía a educar a los hijos?

Todas las respuestas «pensadas» frente a estas preguntas hacen de un ciclo que sea igual o distinto. Igual o distinto a los anteriores.

Si lo escrito son pavadas, el ciclo será igual a los anteriores, y todo debido a la falta de madurez para las decisiones familiares. No me animo, mejor dicho «me resisto» a pensar en inmadurez familiar, grupal, personal, etc.

Las decisiones son constantes, son decisiones que año tras año se repiten, y la repetición es sinónimo de preocupación (en positivo) del crecimiento en formación, conocimiento y capacitación del miembro familiar que se esté considerando.

Todo padre por ser padre, sabe que los hijos son distintos. Saben que se requieren consideraciones y decisiones distintas. Saben que no es una misma decisión para todos.

Si siempre haces lo mismo no esperes resultados diferentes a los anteriores, pueden ser peores o mejores, nunca iguales debido a que todas las personas cambiamos.

Algunas personas maduran y otras no. Algunas persisten en su estupidez. Otras todavía no han encontrado el camino de la felicidad personal dado por su crecimiento personal.

Como los ciclos lectivos cambian, a causa de las personas que cambian, todos tenemos nuestros tiempos y las situaciones ayudan a crecer.

Los resultados de tus decisiones pueden ser ….

Buen ciclo 2026 para todos.

Nota: Dedicada a dos grandes profesoras que se han retirado de las aulas pero no de la esencia del educar. La historia y la matemáticas se intersectan en una misma sala de profesores Ana V. y Ana María D.C.


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