¿Qué es la enseñanza centrada en la emoción y la motivación?

A continuación una descripción textual extraída de una lectura referida a metodologías del aprendizaje, que siendo de un pasado relativamente mediano placista, refleja la realidad de las aulas de hoy en día.

Esta metodología responde a una enseñanza centrada en la emoción y la motivación (Manuel Montanero Fernández, 2019; p.21)

Antecedentes y métodos clásicos

En la clásica dialéctica entre el esfuerzo (responsabilidad sobre todo del estudiante) y la motivación (en cuanto responsabilidad sobre todo del profesorado), buena parte de las recientes innovaciones que inundan las aulas parecen incidir sobre esta última, para desesperación de nostálgicos de la enseñanza tradicional y críticos «antipedagógicos».

La antinomia no existe realmente.

El problema deriva más bien del desencuentro entre los hábitos que demanda la Escuela y los que se aprenden en la familia, sobre todo en ciertos contextos sociales desfavorecidos.

Sea como fuere, hoy en día hay un acuerdo general en que un aprendizaje de calidad requiere interés e implicación por parte del aprendiz, y que no podemos esperar que los alumnos lo traigan siempre de casa, ni que un discurso elocuente lo genere repentinamente.

La motivación por aprender requiere experiencias de aprendizaje con sentido para los estudiantes, que conecten con sus intereses y necesidades, que les ofrezcan libertad y les exijan actividad, que les hagan sentirse progresivamente más competentes y aceptados por el grupo (Ryan y Deci, 2000).

Una vez más es ineludible citar como principales precursores de esta controversia a la Escuela Nueva y, en especial, el método Waldorf.

Entre otras ideas, sus planteamientos educativos de principios del pasado siglo proponían aprovechar un recurso intrínsecamente vinculado a la diversión, el juego, como estrategia para desarrollar diversas competencias y, sobre todo, para motivar a los estudiantes.

El juego se concibe aquí, no simplemente como una estrategia para motivar, sino como un fin educativo en sí mismo (sobre todo en la Educación Infantil y Primaria), ya que posibilita experiencias y vivencias nucleares, sobre las que se asentarán los aprendizajes futuros.

Paradójicamente, otro de los métodos clásicos que se puede considerar un antecedente de la enseñanza centrada en la motivación se encuentra en las antípodas de esta pedagogía.

La enseñanza programada (Skinner, 1958) no se basa en el juego, pero se fundamenta en tres principios motivacionales que comparten los métodos actuales de ludificación del aula: el escalonamiento minucioso del aprendizaje en niveles de dificultad, el control del proceso por parte principalmente del estudiante, y el refuerzo inmediato y sistemático de los avances a lo largo de esa secuencia.

Además, se trata de una de las primeras propuestas en las que el aprendizaje está en gran medida soportado por una máquina.

Bibliografía

FERNÁNDEZ, Manuel Montanero (2019). MÉTODOS PEDAGÓGICOS EMERGENTES PARA UN NUEVO SIGLO ¿QUÉ HAY REALMENTE DE INNOVACIÓN?. Teri. 31, 1, abril, 2019, pp. 5-34. Universidad de Extremadura. España.

ISSN: 1130-3743 – e-ISSN: 2386-5660
DOI: http://dx.doi.org/10.14201/teri.19758

https://orcid.org/0000-0002-2153-1180
Fecha de recepción: diciembre de 2018
Fecha de aceptación: febrero de 2019


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