Ellen J. Helsper (2012) identifica cuatro grandes áreas en las que los individuos pueden estar digitalmente excluidos: acceso, habilidades, actitudes y tipo de uso.
Dos reflexiones que, profesores de cualquier nivel, no pueden dejar de tener en cuenta.
Una es que la suposición es la madre de todas las frustraciones; la otra es que quien parece dominar lo tecnológico, está creído de ello luego de sumar horas y/o días frente a una pantalla.
Una de las áreas en que los individuos pueden estar digitalmente excluidos es el acceso a las tecnologías digitales.
Hay números que demuestran que una no poca cantidad de gente no cuenta con acceso directo a computadores, pero si cuenta con tecnología móvil o celulares.
Algo peor es saber, que a nivel mundial, es menor el número de personas sin móvil comparado al de gente con falta de inhodoros.
El uso, ya acostumbrado, de móviles no garantiza el mismo efecto de aprendizaje y de obtención del conocimiento que el obtenido con el uso de una portátil o computador personal de escritorio.
La pandemia 2019-2020 nos dejó un mayor acceso a las herramientas móviles de trabajo y para las comunicaciones.
Por otro lado, en un escenario familiar, aunque el estadístico asegure de una conexión por hogar ¿entre cuántas personas se programa el tiempo y la distribución del uso del recurso?
Un equipo por hogar no garantiza el conocimiento de todos los integrantes tras el uso de ese recurso.
Del acceso pasamos a las habilidades.
El acceso a móviles permite acceder a un sin fin de aplicaciones gratuitas. Muchas de ellas no están disponibles en otros dispositivos que no sean móviles.
Y tendriamos que comenzar a pensar en un nuevo tipo de usuarios: usuarios exclusivamente de móviles.
¿Cuál sería el perfil del usuario exclusivamente móvil? Buena pregunta para reflexionar y llevar a la práctica en la vida real.
Viajando en un transporte público local ¿cuántas personas tienes a tu alrededor? ¿ Cuántas usando un móvil y cuántas sin usarlo? Del total ¿cuántos van leyendo un libro en formato papel?.
De los usuarios usando móvil de tu viaje ¿cuántos ven la pantalla, cuántos sólo escuchan sin darle importancia? ¿ cuántos se encuentran usando modalidad teléfono?
Hay un mundo de habilidades que se adquieren a pasos agigantados pero también actitudes.
Si, actitudes influenciadas por el tipo de uso o servicio del aparato.
En algunos momentos cuesta distinguir entre usuario y aparato. El móvil atrapa la vida del usuario lentamente, produciendo adicción en el mediano plazo, terminando con los roles intercambiados.
Prueba de ello, en el mismo viaje, observar las reacciones de los usuarios aparatos frente a pedidos concretos o preguntas de usuarios no aparatos.
Hoy, en el mundo de la información, ha nacido para quedarse el mundo de la desinformación.
Un mundo de supuestos en acción: supongo que me dijeron tal cosa frente a la distracción provocada por el móvil, cuando me dirigieron las palabras segundos antes.
El mundo de la desinformación viene acompañado del mundo de las escusas.
«No es cierto tener las pupilas dilatadas, tampoco los párpados cerrados o los ojos acojonados.»
«No tengo sueño, es que dormí mal y no descansé lo suficiente.»
«No es el móvil, son los vecinos, hermanos, otros ruidos o el calor o frío en exceso.»
Un mundo de escusas que oculta la verdad, la realidad ¿o ambos?.
¿Qué ocultan las escusas?
¿Causa del dejarse atrapar o llevar?
En el interior de las personas están las respuestas. Al no haberlas todas, no se puede construir un eje común.
No se puede negar que hay algo que lleva al encerrarse, voluntario a involuntario, nada que no pueda salir a la luz del consciente o incoscinte.
Todo depende del primer paso, el más dificil, dejar de actuar.
Nos seguimos leyendo.
Descubre más desde Ceoshelp.com
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



