Pancracio tiene 10 años y ya sale a comprar para su familia cosas que se necesitan .
Pancracio ha aprendido sólo de ver tantas veces a su familia hacerlo. Aprendió mirando y lo llamaremos «Aprendizaje por medio de los sentidos«.
Era la tardecita, antes que caiga el sol, cuando pide permiso para comprar en la tienda que vende muchas cosas ricas además del pan. El pan también es muy rico.
¡ Pancracio estaba con ganas de comprar algo rico!, se percibe.
Su mamá acepta la propuesta y le da dos billetes de 50 pesos cada uno con la siguiente consigna:
«Muy buena idea la tuya de comprar algo para la hora de reunirnos a la tarde a tomar algo antes de la comida, pero lo que compres debe ser sólo un paquete y que alcance para todos«.
Pancracio caminó unas pocas cuadras, entra al comercio / negocio / confitería / panadería, y queda maravillado entre medio de todas la cosas ricas, los productos que fabrican en el lugar.
Pancracio sabía que si sobraba plata los papás le regalarían el sobrante para guardar (save) en su alcancía y con ello aprendería a ahorrar.
Ahorrar: una mirada pensando en el futuro.
Pancracio pregunta varias veces al vendedor / dispensador los precios de algunas cosas. Buscaba cumplir con dos consignas. Recordemos que una es la dada por mamá y la otra es la suya: poder ahorrar.
Pancracio ya estaba decidido por algo y solo quedaba una cosa: pagar por lo que había elegido que tenía un valor de 75 pesos.
Sabía que había decido por algo donde debería entregar los dos billetes ( 100 pesos) y le darían vuelto.
El paga por su compra de 75 pesos con dos billetes de 50 pesos – en total 100 pesos – y el vendedor devolverá 25 pesos (vuelto).
«Cumple con la consigna de su mamá, cumple con su propia consigna -que haya vuelto y tener la posibilidad de poder ahorrar- y una más: no gasta más de lo que le han dado demostrando que ha aprendido a comprar. «
EL Pensamiento de Pancracio
Consignas cumplidas.
Pancracio se dirige a una pequeña ventanita que dice «ventanilla 1», entrega sus dos billetes o sea su dinero, y le dan su vuelto con un comprobante de la compra que ha realizado.
Luego con el comprobante se dirige a retirar su pedido, lo que había elegido, volviendo a casa contento por haber logrado cumplir con las dos consignas.
Fin del cuento. Mejor dicho, del primer cuento.
Recalco tres ideas: 1- había elegido, 2- volviendo a casa contento por haber logrado cumplir con las dos consignas, 3- no gasta más de lo que tiene, no queda debiendo plata ni promesas para cumplir a futuro.
En resumen:
El cuento de Pancracio es una caso real.
Se pudo escribir una situación de cualquier día en cualquier lugar. Se ha observado, se ha escrito, se han estudian cada uno de los hechos, se han sacado conclusiones y, a modo de ejemplo, una puede ser decir que es un caso microeconómico.
En las líneas anteriores vemos un ejemplo de aplicación del método en economía, método económico, también conocido como el método científico.
Repito: la economía es una ciencia social.
Conclusión: Este caso -metodología del caso- nos da la definición práctica de lo que se denomina «el método económico» y con el cual se elaboran hipótesis y teorías tanto micro y macro económicas.
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