Esta historia es real.
La escuche, mientras la leía de una libreta de notas.
Tanto tanto me diste que no hay lugar que alcance para escribir.
Desde la nada me diste.
Tenía familia pero no la sentía.
Me fui de mi lugar, herido por dentro y por fuera.
La ciudad me encerró en una maseta, me pintó de blanco triste y me sentí mal tratado.
Hasta que llegó un cambio mejor, un lugar mejor pero con pseuda libertad.
Y vi la sangre correr pero al mismo tiempo nacieron afectos en personas desconocidas.
Y pareció que no pasó nada.
Pero todo ya quedaba en mi mente sin rencor.
Y sin rencor, por la gracia de Dios.
Y el tiempo fue pasando.
Me creí convertido pero también convertido a la esclavitud de entender, bajo los ojos de un desconocido, amado y respetado por otros.
Y nuevamente surgió la tristeza.
Buscando amor en el mundo no sabía como buscarlo y mucho menos dónde encontrarlo.
Y ..
Entraba con el corazón abierto saliendo con un corazón más y más cerrado.
Y nuevamente la esperanza y nuevamente la desesperanza de no sentirme correspondido.
Y ..
Nueva oportunidad y la final.
Un amor correspondido pero un amor cargado de egoísmo, que encadenado y con candado, ya no me deja intentar nada.
Y ..
Entre medio de los sueños, la imaginación que sirve para evadir la realidad, aparece la posibilidad de descubrir, tratar y conocer un nuevo y verdadero tipo de amor.
No es una alternativa sino la aparición del verdadero amor.
Un amor para entregarse TODO y con todo.
La escribo, la transcribo, para que quizá le pueda servir o ser útil a alguien.
No creo ni importa si sirve total o parcialmente. Tampoco importa si no le sirve a nadie.
Pero la historia está para que quizá alguien en algún tiempo o lugar le pueda servir para encontrar y hallar lo que anda buscando.
Un profesional nunca deja de ser persona.
Nos seguimos leyendo.
César Grané
Descubre más desde Ceoshelp.com
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



