Persona: vasija o vaso de cerámica

Cuando uno comienza un nuevo ciclo del proceso enseñanza-aprendizaje lo primero que se hace es el acto de educación más importante: saludarse.

El saludo es una muestra de respeto ante el desconocido en una primera vez, y luego, en la despedida, es otra muestra de educación o de la falta de ella.

Pero quiero detenerme en la «persona» y no en su educación.

Una persona cualquiera sería normal que se pregunte ¿ qué me falta para ser feliz ? pero ¿somos todos normales o la velocidad de vivir no nos permite hacernos la pregunta?.

Una persona se parece a una vasija o vaso de barro, cerámica.

De la nada comienza a tomar forma de las manos del artesano, del artista. Poco a poco va creciendo en todas sus dimensiones a imagen de lo que en mente tiene el artista, el creador.

A medida que la persona crece, crece con ella un sin número de sentimientos, un sin números de sensaciones, y poco a poco se educa y es educado. Al crecer se conoce la palabra objetivos.

“Un objetivo sin un plan, más que objetivo, es un deseo”

(de Saint-Exupéry, Antoanie; 1943)

El principito, obra de la cual fue extraída la cita, es una novela corta, la obra más famosa del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry. Su fecha de publicación data del 6 de abril de 1943. Es una invitación a la reflexión.

¿Será verdad la cita anterior?

Cuando uno lee puede luego escribir estas citas en las publicaciones, y ésta, es del libro que leí hace muchos años.

Hoy traigo esta cita hasta acá gracias a que recordé una propaganda en un estacionamiento, y también, gracias a un sobre de azúcar que utilicé en mi café mientras escribía estas líneas en un bar.

Ahora al asemejar a una persona a una vasija o vaso de barro, cerámica, le hemos sumado educación como fruto de su experiencia de vida, y además, objetivos, deseos, planes.

El caminar de la persona a lo largo de la vida lo lleva a experimentar muchos momentos de decisión y entonces otra pregunta: ¿ cómo decide una persona?

Existe desde 1760 la Teoría de la Decisión, una herramienta altamente efectiva del mundo de la gestión o del management, que no solo abarca las ciencias económicas sino a la que se suma la psicología.

Las decisiones personales se parecen a lo que se puede observar en la vasija o vaso de barro, cerámica.

A las vasijas se le pueden agregar o no manijas. Podría ser una sola. Otro artesano podría agregar o agregarlas más tarde, pero con el tiempo podrían romperse por no ser parte de la pieza original.

Esto me hace acordar a personas que cambian lo que verdaderamente son para transformarse en otras (y no solo de aspecto exterior, sino de su interior) y terminan partidas, al igual que las vasijas o vasos de barro, cerámica. Y seguiría siendo vasija o vaso de barro, cerámica, pero no como el original, porque algo roto es difícil que vuelva a ser como lo era originalmente.

Por eso que importante es el proceso de elección en la vida, como por ejemplo, en el instante de tratarse de la elección de una vocación.

La vocación es elegida por la persona, no es elegida por otros. La persona elige !!! Los otros pueden o no acompañar la elección.

Recuerdo una vez que pregunté por el tema vocacional a una persona y me dijo que era feliz porque eligió la vocación de su bisabuelo, la de su abuelo, la de su papá y la de su hermano. Seguramente era feliz ¿pero cuantas personas hay infelices por seguir los pasos que otros le dijeron que sigan?.

Por eso la vocación personal la asemejo a las manijas de una vasija o vaso de barro, cerámica. Si uno elige es seguro que no se rompa la pieza pero si otro artesano agrega, otro elige, tarde o temprano, la vasija, el vaso, de barro, cerámica, se rompe. Y no será el mismo, no será como el original.

La libertad de elegir -lo que corresponde elegir- nos hace libres.

¿Qué hubiera sido de nosotros si de bebes hubiésemos tenido que elegir entre comer y no comer?

Por último una cosa más.

¿Verdaderamente somos nosotros los que elegimos que debe haber en nuestro interior, en nuestra vasija, nuestro vaso, de barro, de cerámica?

¿ Acaso no dejamos que otros llenen nuestra vasija permanentemente con cosas que otros deciden con que llenarnos?

La última pregunta es un llamado a la reflexión sobre nuestro uso y abuso que hacemos de las redes sociales, y también, del uso y abuso que las redes hacen de nosotros.

Nos seguimos leyendo, pero en ésta oportunidad, invito a leer sobre los miedos.


Lic. Prof. César Grané


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